1
Confirme la necesidad de terapia
Un profesional sanitario cualificado evalúa el estado del paciente, sus antecedentes terapéuticos y la necesidad de soporte de presión.
Lo que ve el usuario: una recomendación terapéutica guiada clínicamente.
2
Configure el dispositivo
Se seleccionan el modelo, el modo, los parámetros de presión, la mascarilla, la humidificación y las opciones de conectividad adecuados.
Lo que ve el usuario: una configuración adaptada al plan de atención prescrito.
3
Revise y ajuste la atención
Los datos de terapia disponibles pueden ayudar a los pacientes y equipos asistenciales a revisar el uso y tomar decisiones de seguimiento clínicamente adecuadas.
Lo que ve el usuario: informes, información útil y asistencia continua.